En los últimos tiempos hemos presenciado acciones políticas y sociales sobre la diversidad sexual, la ideología de género y la educación sexual en las escuelas,  junto con ellas, diversas opiniones al respecto. Como ocurre en todos los temas que invitan a una modificación social, nos vemos envueltos en una encrucijada en la que nos debemos cuestionar sobre nuestros pensamientos, nuestras costumbres, nuestros valores, y de repente todo, como lo conocemos, se podría “venir abajo” sin embargo, para que este trago amargo no lo sea tanto, hay que, principalmente, conocer y recordar algunos términos:

El sexo biológico obedece al aparato reproductor con el que nacemos: pene/ vagina.

Así, socialmente nos hemos clasificado de manera binaria, sin embargo también existen algunas personas que no se pueden colocar en ninguna de las dos: las personas que nacen con intersexo, quienes generalmente son sometidos a una cirugía a los pocos días o meses de nacidos para así poderlos clasificar en macho o hembra.

Al mismo tiempo, socialmente a esas primera categorías se les han asignado algunas características positivas y negativas que se esperan de cada uno de nosotros, a esas se les denomina género o roles de género.

El género obedece a lo masculino o femenino, por ejemplo: se espera de un hombre que sea fuerte físicamente, así mismo se espera que una mujer sea delicada. Entre más características masculinas tiene un hombre, se le considera “más hombre”, entre más características femeninas tenga una mujer se le considera “más mujer” sin embargo, la realidad es que aun cuando un hombre no tenga características masculinas, biológicamente sigue siendo hombre incluso aunque su orientación sexual no sea heterosexual.

La ideología de género pretende no encasillarnos en un rol social, o dicho de otro modo, pretende que ni hombres ni mujeres sean mal vistos, minimizados y mucho menos violentados por no ser masculinos o femeninas. Los roles sociales que tenemos en la actualidad no corresponden a los acostumbrados siglos pasados, ni siquiera corresponden a todas las agrupaciones sociales del mundo, esto debería de bastarnos para comprender que los acuerdos sociales pueden e incluso deben irse modificando, de modo que se adecuen a todos los seres humanos. 

Sin duda alguna, los cambios sociales generan mucha polémica y es en estos tiempos es donde se necesita una mayor reflexión, aplicar los valores del respeto y la empatía, es solo de esa manera que podremos abolir las minorías y entendernos todos como seres humanos con derecho a disfrutar la vida.

Christian Robles Búa.

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